Un puntito es un puntito...


  

23:30 del 14J. Martes de calor agobiante que invade nuestra cada vez más lejos Cataluña. Martes de reencuentro queridos tertulianos. Martes… aún conmovidos por aquel trágico 4-0. Penas más glorias menos, argentina nunca nos da tregua.

    Como si de una serie eliminatoria se tratase y, antes de la campaña electoral final que se disputara en el 2011, el gobierno va jugando sus partidos a todo o nada, intentando llegar lo más armado que se pueda, con el mejor ritmo y, como hemos de esperar, lo más afilado posible.

Se parte de la buena base que tienen los jugadores locales, es decir: del 30 a 33% histórico que puede aglutinar el partido justicialista y, se intenta por sobre todas las cosas, que aquellos extranjeros que sean convocados (léase todos aquellos que hoy me votan pero mañana no - dependiendo de las cuestiones que se plantean) terminen conformando un equipo férreo en defensa, con un medio rocoso pero atrevido en la propuesta, que abastezca a una delantera tremendamente eficaz, que logre el tal anhelado 40% (con más de 10% de ventaja sobre el otro equipo).

En este intento, gobernado por la campaña permanente, cada paso estratégico que da el gobierno o el equipo, resulta de vital importancia. Pues representa el intento de ir arañando esos pequeños porcentajes (6 o 7), que les permita llegar al resultado final antes mencionado.



En este marco, hoy (Ya vendrán mas a posteriori) cobra resonada existencia, la mencionada ley de “Matrimonio para personas del mismo sexo”. (Ver recomendaciones a pie página.)

Cobra importancia porque de lo que se trata en estos 5 o 6 partidos antes del campeonato final, es de ir mostrando claramente, cual es el posicionamiento adoptado.

En cada partido (ley, cuestión, decisión gubernamental, etc.) el gobierno intentara no solo priorizar 2 o 3 cuestiones que convoquen aquellos extranjeros (voto frágil o indeciso) sino que también, intentara establecer una clara diferenciación con los partidos opositores.


Así, vislumbramos que no es al azar, la presentación en la palestra de esta ley del matrimonio. Al echar cuentas, al gobierno le habrá cerrado hacer uno de sus peores cálculos posibles: enfrentarse a la iglesia. Les habrá cerrado, porque habrá priorizado el posicionamiento de ser y representar el pensamiento progresista en argentina. Pensamiento que como bien nos recuerda nuestro talentoso Mariano Feuer, nadie salio a discutirle al kirchnerismo. Pensamiento que además, les garantiza algún que otro voto posible en detrimento del puro y ortodoxo eclesiástico.

Por tanto, o bien por incapacidad de poder sumar el resto de contrincantes o, bien por convertirse en el abanderado de estos derechos, el gobierno esta abocado a la incesante tarea de casar votos allá por donde valla.


Y en su cacería incesante, decíamos hoy, el microtargeting sera su principal arma durante el continuo año. Pues cada vez más, se trata de identificar colectivos o grupos específicos que puedan simpatizar con nuestros candidatos.

La resonancia del tratamiento de esta ley, además de los valores que en ella se conjugan, no es más que la expresión concomitante de un plan evaluado y destinado, a llevar el mensaje gubernamental allá donde pueda dar batalla al voto perdido u olvidado.

Nada es gratis en esta vida y menos, emprender una cruzada quijotesca contra la bien y bendecida iglesia argentina…


 
Post recomendados:

 1) Para una visión mas ajustada al por menor de todos los detalles de su posible sanción o no, el análisis realizado por el Dr. Diego Reynoso en aquí.


2) Quien desee una lectura más teórica acerca de la relación continúa entre derechos, estado, gobierno e iglesia, la visión ofrecida por el Dr. Juan Esquivel  aquí: