enero 26, 2010

ARGENTINA DESCIENDE EN EL INDICE DE eGOVERNMENT

      Según United Nations eGovernment Knowledge Base, la Argentina ah descendido 9 puestos en el ranking mundial de eGovernment.
Les comento este tema, porque en un futuro no muy lejano, los argentinos vamos a empezar a hablar de este índice, tanto o igual como hoy lo hacemos con otros tan populares.

Pero… de que hablamos cuando hablamos de eGovernment?

       En los últimos tiempos, la relación entre administración pública y los Ciudadanos se ah vuelto mas directa. Estos últimos, cada vez exigen más de un modo más complejo y, la primera, cada vez debe dar respuestas más veloces y eficientes.
Dentro de este nuevo esquema, es que surge lo que conocemos como: el eGovernment.
El mismo, no hace más que definir un nuevo estadio de la relación gobierno-sociedad, en donde por un lado el Estado debe modernizarse y, a sus ves, esto mismo produce cambios en la interacción entre el gobierno/agentes (ciudadanos, empresas, otras entidades) y, sobre todo, en la manera de organizar el trabajo.
     Así, en este creciente fenómeno de nacionalización de la Administración publica, las NNTT (nuevas tecnologías) han permitido a los gobiernos tener un mayor conocimiento de las necesidades de la sociedad y brindar un mejor servicio.
    El United Nations E-Government Development Knowledge Base mide qué tan preparados están los gobiernos (nacionales – provinciales y municipales) en esta materia. De este modo, a partir de los resultados obtenidos por la encuesta anual de la ONU, se miden indicadores como: cuántos sitios y portales disponen las diferentes instancias gubernamentales, qué tanto participan en ellos los ciudadanos, qué nivel de facilidad de uso e interactividad poseen, qué tanto se han actualizado, qué esfuerzos han hecho para mejorar su organización y tecnología interna –lo que incluye los recursos humanos dedicados y qué clase de infraestructura –en términos de banda ancha y líneas móviles tiene un país.


  

A partir de esta medición, se elabora un ranking mundial en el que se contemplan los 192 países miembros.
Hasta acá de modo muy breve, un pequeño pantallazo para saber medianamente de que estamos hablando. Por tanto, que es lo que extraña en este descenso… básicamente lo que nos llama la atención son dos cosas:
En primer lugar, el grado de estabilidad en este índice que venimos ocupando desde el 2003 casi en posiciones relativamente similares. Lo cual vendría a decirnos, que pese a nuestros esfuerzos aun continuamos sin despuntar en materia de eGovernment.
     Por otra parte y, comparando lo mensurablemente comparable, vemos como en la región de Sudamérica a excepción de Colombia, chile y Uruguay, el resto incluso Brasil (con tasas de crecimiento al 4 o 5%) caen en picada de sus antiguas posiciones.Así Argentina pasa a ocupar del puesto 39 al 48 y brasil del 45 al 61.
    Por tanto, es un índice nuevo que puede crearnos algún tipo de preocupación? En un futuro inmediato no, puesto que obsérvese, no es casualidad que los países mas grandes sean los que mas les cueste ponerse al día (debido a las enormes diferencias geográficas) sin embargo, es algo que los nuevos ciudadanos de este milenio debemos tener en cuenta: el índice del eGovernment ya esta aquí.

enero 25, 2010

Cristina vs. Martín: el drama de un final anunciado


- “Ellos creen que me matan, yo creo que se suicidan” -
  
      Cualquiera podría pensar, que estamos frente a un discurso de Napoleón III frente al partido del orden, (en las vísperas de lo que comúnmente conocemos como: La segunda republica Francesa). Pero lamento desilusionarnos, la tan acuñada frase pertenece a Martín  P. Redrado (titular del BCRA) frente al nuevo envite presidencial.
      Los argentinos asistimos de modo pasmódico, a un nuevo enfrentamiento entre aquellos que gobiernan y todos aquellos que no piensan como el gobierno. El escenario elegido  no es otro, que todos los resortes institucionales que la delgada y fina línea interpretativa de la constitución nacional nos provee. Así DNU (decreto de necesidad y urgencia), denuncias penales, convocatorias extraordinarias, resoluciones Express, etc., salen de su anonimato para cobrar nuevamente vida en los vaivenes de la dramatúrgica vida argentina.
El drama de la obra se desarrolla en lo que, al parecer estos últimos años, estamos todos acostumbrados: La confrontación.


Una confrontación marcada no solo por los intereses contrapuestos que lógicamente se pueden expresar, sino que ve en los años 70’, su fundamento y esencia en cuanto a intentar suprimir al adversario ya sea con la fuerza o, en este caso, con todos los resortes institucionales posibles. Es decir, una confrontación que no entiende de negociación posible ni aún incluso, cuando el adversario es quien tiene la nueva configuración política del poder legislativo. No la entiende, porque básicamente se aboga la representación popular (que legítimamente confiere el cargo presidencial) pero porque además, en ultimas instancias, se desmerece al adversario quien solo es capaz de retener para si, las famosas comisiones en detrimento de las “Calles”. No la reconoce digámoslo también, por la propia configuración heterogénea de la misma, la cual con lleva a no poder manifestarse como una oposición unida, cohesionada y coherente con el rol que le toca asumir. En su confín, nos encontramos con diversas expresiones que permiten la cuña del toma y daca por parte del poder ejecutivo en función de sus intereses.
      Partiendo entonces de esta lógica Amigo/Enemigo que caracteriza la década “K” y, sin hacer recontó de todo lo sucedido hasta ahora, este  nuevo fraiming no es más que otra batalla. Esta batalla, no es más que otra escena con un final anunciado.
      Unos  de los pilares intelectuales de este proceso transformador, como se denominan los “K”, es el Dr. En Ciencia Política,  Juan Manuel Abal Medina, el segundo de Aníbal Fernández, que de sobra sabe que la reingeniería del Sistema político argentino, esta basado y descansa en la indelegable figura presidencial. No hay nada ni nadie a excepción de la ley (y ya sabemos que ni los Ex - Presidentes van presos en Argentina) que pueda hacer sombras o competir con el poder presidencial. Por tanto, el gobierno sabe de antemano cual va a ser el resultado (si la voluntad política de la Sra. Presidenta es el cese de actividades del presidente del BCRA.)
      Ahora bien, si damos por hecho la certeza que se asume quien sabe que tiene todas las de ganar (no digo la razón), cabe preguntarnos cual el costo político que esta decidido asumir el gobierno en este nuevo envite? Evidentemente es curioso, o cuando no, llama la atención el despliegue de energías (aún contando con el entramado institucional a favor) que el Gob. continúa asumiendo con este tema.
      Es aquí donde nuestro análisis cobra vigor. Sin duda no solo asistimos a la discusión de si los fondos eran para pagar la deuda externa o para pagar la deuda pública (que será según con el cristal con que miremos: si somos oposición, es continuar con la caja y, si somos el Gob., es pagar deuda externa y/o ejecutar parte del presupuesto público ) sino que estamos frente a una nueva fase de la relación del kirchnerismo con el resto del espectro político. Una nueva fase en donde la oposición solo si se junta puede controlar el congreso. Una nueva fase que ah puesto en el caso Redrado el primer tanteo, la primera prueba de límites hasta donde pueden y quieren llegar cada uno de los actores involucrados. La oposición esta dispuesta a jugar un rol activo y, el gobierno, no solo utilizara legítimamente los DNU, sino que estará dispuesto a negociar  allí donde quepa, allí donde pueda meter cuña con las distintas facciones que componen ese aparente congreso opositor. 

El caso Redrado es un claro Ej. El Gob. Sabe de antemano que varios actores de centro izquierda ven con agrado el alejamiento de este supuesto “paladín del Neoliberalismo ortodoxo” de ahí a la famosa frase “No entra más al banco central” que profeso un exultante Aníbal Fernández.
Por tanto, transcurrida la semana y los días que quedan por venir, seria inútil intentar redactar una cronología de los hechos según se vallan dando, pues a vista de todos esta, que estamos frente a un final anunciado:  
                         Un ex presidente del Banco Central que nos alertara sobre los males del gobierno o se llamara a silencio, una presidenta que no solo reafirma su poder sino que continua anexando batallas ganadas en lo que ah denominado “la profundización del modelo”, una oposición que ve y siente en carne propia que su mayor fortaleza esta en el intento de enfrentar al gobierno pero su mayor debilidad, se expresa a la hora de definir el “COMO” y “CON QUE” han de combatirlo.
Y, por supuesto, estamos nosotros. Nosotros los espectadores. Plateístas que observamos ilusos y asombrados que la vida como en el drama es tan real, que ya ni siquiera nos damos cuenta de cuales son nuestros horizontes. Ya ni siquiera distinguimos quien defiende nuestros intereses: si Cristina o Martín, si el poder legislativo o el judicial, si el jefe de gabinete o el vicepresidente. En fin... ya no sabemos quien es quien, en esta obra con final anunciado.

enero 18, 2010

El momento del reconocimiento personal...


     Ayer domingo 17 de enero de 2010, muchos de nosotros, latinoamericanos por cierto, asistimos una vez más, a la celebración de elecciones democráticas celebradas en el vecino país andino. Las mismas, consagraban al candidato de la Coalición por el Cambio con el 51,6% del total de los votos válidos, mientras que el ya veterano candidato por la concertación, obtuvo la no menos importante cifra de 48,39%.
    Para algunos, es evidente que significa el fin de una etapa en donde la concertación deberá renovarse y plantearse seriamente nuevos horizontes que justifiquen su razón de ser. Para otros, la elección de un mal candidato, explicaría en gran parte la derrota de este domingo. Recordemos que en su último gobierno, Eduardo Frei abandono su cargo con unos de los índices de aprobación mas preocupantes desde el advenimiento de la democracia.
   Para los vencedores en cambio, que desde 1958 no lograban una victoria en las urnas en este país tan austral de 17.000 millones de habitantes, puede significar no solo el regreso al poder de la derecha , sino la posibilidad de demostrar que están mejor preparados para gestionar un crecimiento económico basado en la pequeña y mediana empresa y, como bien comenta el empresario Ortega: “la posibilidad de demostrar que hay un derecha que no necesariamente tiene que ser pinochetista, sino que puede y sabe vivir en democracia”.
Ahora bien, que análisis podríamos realizar a primera mano de todo lo sucedido en estas elecciones?
Sin duda hay dos o tres hechos que fueron lo que marcaron la elección:
1)
    La primera y mas importante seguramente es la irrupción del candidato Marco Enriquez-Ominami, que no solo sorprendió casi con un 19% en la primera vuelta, sino que pese a reconocer que votaría por el candidato de la concertación en el ballotage, dejo en libertad de acción a sus electores invitándolos a formar parte del verdadero cambio que el representa.
Es decir, de un modo u otro pese a la responsabilidad estratégica (que el día de mañana va a necesitar si quiere gobernar) de tener que votar por Frei, continuo con su discurso asumiendo el papel de significante al concentrar en su persona el significado que sus electores demandaban. Ahora, cual era el significante en esta elección?




Lisa y llanamente hablamos del cambio: eso era lo que estaba en juego en esta elección. No era ni la política económica, ni la política de aguas, ni la reforma tributaria. Era la sensación del final de una era, el final de un ciclo y quien mejor interpreto esta señal, fue sin duda el candidato ganador.
Cuando hablamos de percepciones, de emociones y/o de deseos en términos freudianos, lo que MEO se atribuye, es que era él quien mejor encarna lo que la sociedad reclama. No obstante y a juzgar por los hechos, el candidato de la coalición Sebastian Pineda ya había obtenido casi un 44% de votos.
Pasada la primera vuelta, solo un desastre o un hecho que alguien (de la concertación en este caso) se hubiera guardado en la manga (cosa que pareció no suceder) no le daría la tan buscada y anhelada victoria electoral.

2)
    El segundo hecho que ya no sorprende a nadie viniendo de Chile, es la seriedad y tranquilidad con que se desarrollaron los comicios. Pese a los diferentes pronósticos que auguraban una lucha encarnizada, cabeza a cabeza por la victoria, poniendo en alerta a cuanto abogado quisiera participar en un tribunal electoral (mas cuando de Sudamérica se trata), la sensación predominante era otra vez la cordura, la responsabilidad, la normalidad y, sobre todo, de un profundo respeto por la democracia que supieron conseguir en estos 20 años.




3)
    Y el tercer hecho significativo en materia de comunicación escénica en lo que mi se refiere, fue el acercamiento de Eduardo Frei, quien una vez confirmada la tendencia irreversible del escrutinio electoral, fue personalmente al hotel convertido en el bunker del candidato contrario, a felicitarlo y a confirmar, una vez más, que construirá una oposición responsable y constructiva. Un hecho que abrirá seguramente una nueva tradición en materia de campañas políticas. No basta con reconocerlo en los medios, sino que estos captaran el momento en donde se lo hace personalmente, brindando así, una imagen y un momento de reconciliación nacional, en donde lo que esta por encima de cualquier conducta partidaria, es la grandeza de la patria.


Con buenos ojos reclamamos para este cierre de nota, la propia voz del imaginario colectivo nacional:
“Chile es mucho mejor que ayer. Es mucho mejor que el país que era en los 90’. Somos conscientes del valor de la democracia, de la libertad y de los DD.HH.”





enero 15, 2010

El lenguaje de los gestos: " el señalamiento"


“Puedo ocultarlo a través de mi lenguaje, pero mi cuerpo me delata…”

       Curiosamente, el estudio de la comunicación no verbal, de los gestos y de las expresiones nos revela, que mirar para otro lado mientras se señala el contrario, es cuando no, una clara contradicción entre lo verbal y nuestro cuerpo… el cual, parece decir otra cosa que nuestras palabras.
       No obstante, es menester aclarar, que la percepción que tengamos acerca de si hay contradicciones permanentes en el enunciado del discurso, será aquella que surja a partir de tomar en cuenta no un solo gesto o una sola conducta, sino aquella que provenga del estudio sistemático de las expresiones no verbales en consonancia con el discurso establecido según en el auditorio en que nos encontremos.
      Sin embargo, en primeras aproximaciones y, para mi sorpresa,  me eh encontrado con que los Kirchner nunca o casi nunca parecen incurrir en este error (véase al amigo Bill...) de comunicación política.
      Curioso no? Habrá asesores o…