El Gobierno Vs Clarín: El deseo, la identificación y el fascinamiento

Posted by SEBASTIAN BERTRAN LAMAS on 12:53 a. m. with 1 comment
EL DESEO…
                       "Toda realidad está basada en y es definida por el discurso". 
Lo que deducimos en la articulación del discurso de ambos actores, como nos diría Juan José Saer, es la pretensión de  verdad. En el mismo, ambos conllevaron  lo ficticio como herramienta de trasfondo en sus enunciados.

El grupo Clarín, en tanto y en cuanto enarbola las banderas de la libertad de prensa, lo único que hace  “es gritar a viento y marea, que lo están mandando solo al paredón del fusilamiento al ir en contra de su monopolio”.  Es decir, al mejor estilo Freud, en donde el inconsciente  es la sede oculta de los instintos, debemos interpretar con su mensaje que es lo que nos quiere decir clarín. Lo que en termino de Lacan seria: comprender el mensaje oculto del analizante (aunque el recomendaría que se oiga el mensaje que se está dirigiendo  el inconscientemente a sí mismo.)

    En tanto el Gob., al realizar la sobre promesa: “Una ley para que hablemos todos”, aportando en su discurso cosas que nada tienen que ver con lo verdadero, puesto que pone en la Antropología especulativa, las pretensiones de hacia donde se tiene que ir. Es decir, mientras el primero intenta llevar la discusión a un terreno que no era claramente la cuestión de fondo (nadie puede decir que este gobierno es una dictadura pese a sus grandes rasgos autoritarios) el segundo, “emboco de lleno el significante pretendido por las masas.” -  nos advierte Sebastian Bertrán Lamas (director de Vab- Consulting)
La cruzada antimonopólica, de un modo u otro ocupo el significante (la falta de lo que  la masa reclama) de una manera u otra: igualdad para todos, no privilegio para nadie y que no se concentre  el poder de la información en unos pocos. Es decir, cumplió con la primera regla a tener en cuenta en cuanto a la formulación de un discurso con llegada, un discurso que tenga gancho. Lisa y llanamente supo encontrar el deseo en la confrontación discursiva. Deseo que por provenir de un Gob., (estructura política) tiene pretensión de totalitario (que es lo que clarín no supo advertirnos, pese a que lo intento por todos los medios, confundiendo la pretensión de este último, con el espíritu de la ley).
En términos de LACLAU, este significante se nos presenta como vació, en tanto es  esta ausente, porque hace falta. Por tanto en la pretensión de universalidad el Gob. se dedico a la tarea de hegemonizar: ocupar ese espacio, ese vació, completar esa falta. (Sanción de la ley y, confrontación contra el poder de los medios.)
En términos de LEFORT, el Gob. ocupo el lugar de sujeto saber y poder, poniendo de relieve que esta ruptura, del  status quo, no es más que una muestra clara de la indeterminación radical (democracia salvaje) a la que esta condenada la democracia en tanto los movimientos sociales (y sus correlativas expresiones en el poder) cuestionan una y otra vez el sentido de lo adquirido. (En este caso, el monopolio en los medios de comunicación.)


LA IDENTIDAD…

Es clarín quien intento en todo momento detrás del velo de la libertad de expresión defender su libertad de empresa y, este discurso, fue de un modo u otro percibido por la OP, que claramente no tomo partido por su postura. Es percibido en tanto y cuento formamos parte de lo real. Es decir, en términos  lacanianos: en la pretensión del diario por representar al mundo de modo exhaustivo (acción condenada al fracaso) siempre hay algo que queda afuera del campo de la simbolización, que es infranqueable, pero a que a su vez, ese algo (lo real)  nos permitió a todos entender que el discurso de clarín a todas las voces no era el que se  correspondía con sus verdaderos intereses.
Es decir, el diario no logro identificarse con la masa, ni con sus colegas de profesión (que hemos visto, reconocían la necesidad de una nueva ley) puesto que todos ellos[2], en ningún momento pusieron  en duda que con esta ley se cercioraba la libertad de expresión, o se producirían menos inversiones económicas, o estábamos frente a un gobierno dictatorial, etc. (Como pretendió hacernos creer el gran diario argentino.) Fueron tantas y tantas publicaciones diarias haciendo mención a tantas cosas a la vez, que la OP perdió la posibilidad e saber cual era el argumento principal del diario para oponerse a esta nueva ley. “Es decir, se mostró tanto que al final, el público no vio nada.” -  Nos comenta Sebastian Bertrán Lamas[3]
      Distinto fue la estrategia del Gob., logrando la identificación plena al politizar el discurso dejando entrever de manera chistosa (logrando que el significante tenga significado a diferencia de lo que nos propone FREUD) “QUE TE PASA CLARIN ESTAS NELLLVIOSHOOO!!!” que confrontarían con clarín.  De un modo u otro, pone sobre la mesa de modo claro: hacia donde se dirige su mirada, particularizando al contrario, efectuando un discurso corto y directo con un trasfondo  antinómico (nosotros o ellos). En términos de LACLAU, la identidades que no son más que elementos que adquieren su significación a partir de posiciones diferenciales y si estas, no son mas que un conjunto de diferencial es necesario imponer una frontera para delimitar que esta dentro y que no (o clarín o nosotros). Es necesario (y no soy Carlos Menem) entonces, el exterior constitutivo que representa de un modo u otro la amenaza (el monopolio en este caso). El orden, lo justo, lo igual esta amenazado por esta exclusión radical (el monopolio de clarín) otorgando a lo político la triste metáfora del mito de SÍSIFO, en tanto excluye y cierra, una tarea necesaria y eterna.

LA FASCINACIÓN…

En cuanto a clarín, es evidente que a lo mejor si solo miraríamos su publico cautivo, podría haber generado algún tipo de fascinación, pero nos arriesgamos a concluir, que en falta de dos etapas bien marcadas de modo exitoso en nuestro DIF (Deseo, identificación y fascinación), es decir, en la incapacidad de haber acertado con el deseo y la identificación, de que tipo de  fascinación estaríamos hablando en términos freudianos? No hay individuos que estemos frente a comportamientos colectivos que hicieran a un hombre actuar, pensar de modo a distinto a su forma habitual de hacerlo. En el caso de existir una fascinación, era por intentar develar hasta donde el gigante de los medios proseguiría con su batalla a solas  contra el Gob., batalla quijotesca si las hay, pero condenada al fracasó absoluto en tanto y en cuanto en este caso, el Gob. Parece ocupar ese espacio que demandan los más débiles Su publico asistió a diferentes tipos de argumentaciones que jamás hicieron hincapié en la real naturaleza del problema, lo cual generaba un sentimiento de que no le estaban diciendo el trasfondo de la cuestión. Hecho sin duda no menor, para generar la fascinación en un tema de esta importancia. Quien querría gritar a dos voces la defensa del monopolio? (en tanto todo lo que este representa en su concepción negativa ligada a la década de los 90´) Y esto que clarín lo intento todo: igualar la ley de medios con la dictadura, con el Chavismo, con términos peyorativos… sin embargo en la OP pesaba la idea de que representan el monopolio en la información y a una de las empresas con mas trayectoria en el país, pero  también y, como bien supo deslizar y filtrar el Gob., ligada a sendas y cuestionadas dictaduras argentinas.

Podríamos tener dos lecturas: una claramente que el Gob. Logra la fascinación en cuanto posibilita la sugestión en todo el bloque oficialista (más algún que otro independiente) que le permitió sancionar la ley. Aunque aquí aparecen cuestiones ligadas a la fidelidad partidaria, el uso de la coacción en los repartos co participativos de dinero (recordemos caso senadora radical del chaco) y otras cuestiones, en general el Gob., tuvo la capacidad conformar un bloque sólido.
El único reparo que podríamos mencionar, a partir de haber logrado en su discurso las dos primeras etapas de nuestro DIF, le resultaría muy extraño no poder cumplir con la tercera, aunque: si bien se reconoce  la necesidad de una ley nueva, algunos manifiestan su acérrima oposición al modo en que se implemento la sanción de la misma. Es decir de un modo u otro cumplió esta etapa pero creemos (a nuestro humilde modo de ver) que gran parte de la OP no se identifico del todo en el modo de llevarlo a cabo. Logrando una fascinación parcial, no pudiendo universalizarla desde su lugar de representación del conjunto de la sociedad.

Conclusiones:
                         
El debate que Clarín pretendía dar no se debió centrar en sus intereses económicos vulnerados, buscando aliados y negándole espacio a sus detractores, sino en un correcto tratamiento del tema a partir de una consideración objetiva del mismo, es decir, debió haber atendido a aquellos artículos que pueden presentar una traba para la libertad de expresión como aquellos artículos que conllevan un avance en este campo y, debió permitir que se expresaran tanto  quienes están en contra como quienes están a favor Esto último no se vio ni una sola vez en el ultimo año.
      En lo discursivo, no se percato del  error (que a su vez, fue su mejor arma) que el Gob. había puesto de manifiesto: la sobre promesa. Es decir si bien el Gob. sobre prometió todo lo que estaba a su alcance: fútbol gratis para todos en todas las casas, producción y trabajo nacional a granel, desarrollo federal desde tierra del fuego hasta Ascochinga, es decir esta ley se convirtió en la llave mágica capaz de solucionar todo, la ley que  curaría todos los malestares.
Como tal, en toda sobre promesa hay un grado de exaltación de los beneficios sobre determinado productos o servicios, o cualidades o mejoras que costarían asimilar. Por Ej. si decimos “vamos a dar de comer a todos los argentinos” como slogan (en tanto breve, dice pero no dice)  puede resultar o no, pero desde ya a cualquiera le saltan las alarmas, puesto que vemos en él, una pretensión ambiciosa difícil de llevar acabo. Es decir, la sobre promesa es un camino de ida, porque cuando el ciudadano o el consumidor descubren el engaño tiene una reacción inmediatamente opuesta. Las personas saben que quienes sobre prometen mienten. Es acá donde clarín debió hacer hincapié.  Clarín debe seguir explotando su condición de gigante que enfrenta a un Gob.  De rasgos autoritarios e intentar instalar en el imaginario colectivo (o construir la realidad con sus recursos simbólicos e imaginarios) la genial frase con que Luisa Simpsons se despide en un capitulo dedicado a los medios de comunicación:
“Ahora ya no tenemos un solo medio que lo domina todo, sino un montón de opiniones sin valor que no le interesan a nadie” Aunque cabria la duda preguntarse, se convertirá clarín en un psicótico Perverso?
      Sin embargo, lo paradójico del tema, es que la misma sobre promesa (por parte del Gob.) es lo que genera la ilusión, lo que posibilita  que nos conformemos en  masa, en tanto   nos sentimos potencia, somos accesibles a la retórica y exaltamos nuestros sentimientos. Es esa sobre promesa (el interés común = medios para todos), ligada a la sugestión del caudillo (cristina: al enunciar “No consulto ni al papa, menos voy a  consultar al GEO de clarín) la que produjo, en parte,  el consenso suficiente sobre la necesidad de abordar una nueva ley de medios. 

Es esa misma sobre promesa la que se relaciona una y otra vez con el deseo, en tanto queremos tener los que nos falta: Un Gob. que vaya contra el poder, que no permita los monopolios que y, sobretodo, que establezca una nueva ley de medios plural, que implique  responsabilidades sociales,  que aunque el periodista o los medios sean libres para informar, estén obligados a hacerlo con transparencia, veracidad y conciencia del poder que tiene la prensa.

                                                                                    Sebastian Bertrán Lamas
                                                                                      Director de Vab- Consulting


[1] LACAN
[2] Perfil, La Nación, etc.
[3] Frase celebre emitida por Mario Borovich (cátedra “ Comunicación Política” de  Fsoc)
 

    
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